domingo, 21 de junio de 2009

Episodio 30: Fin de la primera temporada

Hola, fieles espectadores:
Aprovechando la llegada del solsticio de verano, del fin de curso, del episodio 30 de este serial-blog y de yo qué sé cuántas cosas más, damos por finiquitada la primera temporada de Las noticias del fin de semana. No sufráis, que no vais a tener que esperar mucho para el comienzo de la segunda. Y como toda serie tiene su episodio recopilatorio, voy a aprovechar para dar un repaso a algunas de las novedades de los últimos días relacionadas con los temas que he tratado en anteriores episodios:
  • Mientras el cadáver de Marta del Castillo sigue sin aparecer sin que a los autores confesos del crimen parezca importarles demasiado y los telediarios parezcan haberse olvidado del tema, ETA ha vuelto a matar, después de seis meses. Malditos hijos de puta. Otra muerte innecesaria, otra manifestación de condolencia irrelevante y otro discurso hueco de Lehendakari. Al menos la viuda de Eduardo Puelles mostró una entereza y una valentía que ni los asesinos de su marido ni los responsables políticos tienen.
  • Pregunta de examen, listill@s: ¿qué haríais vosotros con un tipo que abandona a uno de sus trabajadores a 200 metros del hospital con un brazo arrancado, y después de tirar el miembro a la basura, para que no le trinquen por contratar ilegales? Yo lo tengo muy claro, pero yo he preguntado primero...
  • En un nuevo episodio de Escenas de manicomio, vimos como Leire Pajín se pasó un pelín de entusiasmo ante el liderazgo de su amado jefe ante su próxima presidencia europea, declarándola como "el próximo acontecimiento histórico en nuestro planeta". La juventud es lo que tiene. (http://www.youtube.com/watch?v=L6MPfRyrKq8)
  • En este mismo apartado, una fe de erratas: resulta que el perrito que el señor Aznar enseñaba en la portada del Semanal XXL no era un rottweiler, sino un labrador que además se llama Sam. Como el tío que le costó las elecciones, vamos. De todas formas el bicho tenía cara de mala uva. Y me refiero al perro.
  • En el apartado de superhéroes con mallas encontramos que Barack Obama mató el jueves una mosca, lo que se convirtió en la noticia del día (http://www.youtube.com/watch?v=a3EPnDKq5V8). Así va el mundo. No me extraña que al día siguiente, en la cena anual con los corresponsales, el presidente les pasara a los periodistas un vídeo de él mismo disfrazado de justiciero con superpoderes (http://www.youtube.com/watch?v=YWOL20doEuU).
  • La raqueta de Federer sigue ejerciendo su influjo maligno en algunos deportistas: el domingo pasado, el piloto Julián Simón celebró su victoria en el Gran Premio de Cataluña... una vuelta antes de que la carrera acabase. Menos mal que sigue líder del Mundial (http://www.youtube.com/watch?v=oeVTm0aZEsc).
  • El comportamiento de la afición francesa con Rafa Nadal en el torneo de Roland Garros demuestra que ser un zoquete incapaz de respetar a los demás no es patrimonio exclusivo de ciertas ideologías. Mal de muchos...
  • Susan Boyle fue derrotada en la final de Britain's got talent por un grupo de chavales bailarines, y acabó ingresada en una clínica psiquiátrica debido a la ansiedad. Mientras tanto, el ex-vendedor de móviles y ahora cantante de ópera Paul Potts se encuentra en los primeros puestos de la lista de ventas del Reino Unido. Seguiremos informando.
  • El Barça ha ganado todo lo ganable en fútbol, más la liga de baloncesto y la de hockey sobre patines. Es difícil encontrar un equipo tan equipo.
  • Por cierto, en el otro lado de la trinchera, el Real Madrid se gasta una cantidad indecente por Kaká y Cristiano Ronaldo y a continuación regatea cinco milloncejos por Villa. Hay que joderse, Florentino...
  • El anuncio de un coche en el que aparece un jefe gritón y despótico al más puro estilo marine usamericano se ha convertido oficialmente en el spot más desagradable de la televisión una vez desaparecido definitivamente el del vómito asqueroso. Al mismo tiempo, las cadenas de televisión siguien "apoyando las marcas", y algunos productos alimentarios se han animado a incluir su baratísimo precio en sus campañas publicitarias, algo sólo visto hasta ahora en coches y poco más. Cosa de la crisis, será.
Y como diría aquel gran intelectual del siglo XX, "eso es to, eso es to, eso es todo, amigos". No se pierdan el próximo episodio de Las noticias del fin de semana, con el que inauguraremos la segunda temporada, que promete ser (aún) mejor que la primera. El tema: Pau Gasol y sus circunstancias.
¡Au revoire, que dijo Voltaire!

I know you're hopin' to find
Someone whos gonna give you peace of mind
When times go bad
When times go rough
Won't you lay me down in tall grass
And let me do my stuff

I'm just second hand news
I'm just second hand news
Second hand news. Fleetwood Mac.

miércoles, 17 de junio de 2009

Episodio 29: Dinerito rico

Valga la redundancia. Buenas noches, estimados miembr@s del club de millonari@s.
Si hay una persona en la Historia que merece arder en la hoguera, es el inventor del dinero, estoy totalmente convencido de ello. No es que con el trueque como único método de comercio no existiesen problemas en el mundo, pero el dinero, ese símbolo de poder, de riqueza, de importancia, nos ha convertido en sus esclavos como ningún otro objeto en el mundo (y de esos otros objetos hablaré otro día).

¿Qué es el dinero? Un trozo de metal, un trozo de papel, podríamos decir de forma banal, como podríamos decir que una bandera no es más que un trozo de tela o que el fútbol son veintidos tíos en calzoncillos dándole patadas a un balón. Ojalá las cosas fueran así de simples. Por obra y gracia de la era industrial-tecnológica y de la codicia humana, el dinero se ha convertido en el dueño y señor del universo sin siquiera tener conciencia de ello. Y lo peor es que nos afecta a todos, a los que no tienen porque no tienen y a los que tienen porque tienen. O porque no tienen bastante, porque el dinero es una adicción como cualquier otra.

Después de soltar este chorro de perogrulladas para quedarme a gusto, os comentaré que la ocurrencia de hablar del dinero viene, aparte de su íntima relación con nuestra vieja amiga la crisis, por el interesantísimo debate que ha originado el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid por 93 milloncejos de leuros. ¿Es lícito pagar tantos millones, tantos que podrían solucionar la crisis de la mayoría de afectados en nuestro país de un plumazo, por un jugador? ¿Es lícito hacerlo especulando que tal jugador va a generar aún más dinero del invertido? ¿Es lícito que alguien tenga tanto dinero, joder?

No. Moralmente hablando, quicir. Pero en pleno siglo XXI, la moral se ha relativizado tanto que vale todo. Tampoco era lícito que al gran Jim Carrey le pagasen veinte millones de dólares por Mentiroso compulsivo (o por cualquiera de sus otras películas, vamos), y ya veis. Ni tampoco que el propio Cristiano celebre su fichaje yéndose con Paris Hilton a gastarse una cantidad dolorosa de pasta en bebidas. Y ya veis. El negocio es el negocio, por encima de todo. Ser muchimillonario ayuda a encumbrar a los ídolos, porque les hace aún más inaccesibles. Y de nada va a servir que los no aficionados al fútbol se tiren de los pelos, ni que un cura del Barça proteste por el despilfarro madridista cuando no se quejó por los despilfarros culés. Ni siquiera sirve de mucho que haya gente que prefiera vivir al margen del dinero y elija una vida tranquila alejada de todo aquello que suene a gasto innecesario, porque desgraciadamente son pocos y porque desgraciadamente los buenos ejemplos son los que menos se siguen.

Pero, como decía, nadie escapa al influjo del dinero. A mí personalmente, no me importaría sacar mis ahorros del banco en billetes pequeños y bañarme en ellos obscenamente. Porque sí, amig@s, he de confesar que a mí también me gusta el dinero. Me gusta como símbolo de comodidad e independencia, aunque sea consciente de que la comodidad y la independencia se basan en cómo se lo monte uno, tenga o no tenga dinero. De hecho, reflexionando hace poco sobre la vieja (e innecesaria) dicotomía entre dinero y amor, me descubrí eligiendo al primero, cosa que hace X años jamás se me habría pasado por la cabeza. Una conclusión un tanto perturbadora y que dice muy poco en mi favor, lo sé. Pero ya veis. Yo de mayor quiero ser rico básicamente para poder hacer lo que me dé la gana, pero por favor, si eso sucede (que va a ser que no) y empiezo a comportarme como los ricos de la tele, que alguien me pegue un tiro.

La sintonía de despedida del episodio de hoy también es obvia, pero no quiero dejaros en paz sin hacer una última reflexión: como aficionado a la última página del diario El País, en la que un protagonista almuerza con su entrevistador, me he fijado en que, cuanto más interesante es el entrevistado (para mí, of course), más barato es el menú.

Money makes the world go around
The world go around
The world go around
Money makes the world go around
It makes the world go 'round.

A mark, a yen, a buck, or a pound
A buck or a pound
A buck or a pound
Is all that makes the world go around,
That clinking clanking sound
Can make the world go 'round.
Money. BSO Cabaret.

viernes, 5 de junio de 2009

Episodio 28: Crisis? What crisis?

Buenas noches, pobres sufridores:
Ya, ya lo sé, he sido un niño malo. Dos semanas sin asomarme por aquí es mucho tiempo, sabiendo que tengo a una muchedumbre ansiosa por echarle un vistazo al último boletín de noticias de mi universo para-lelo particular. Pero tengo coartada: he estado atravesando mi propia crisis personal, aprovechando que ahora está de moda el tema. Y como la crisis global, no es que haya acabado, ni siquiera creo que haya tocado fondo, pero está en un momento de tregua.

Es raro el tema este de la crisis. Cuando no sabíamos que teníamos una sobre nuestras cabezas, incluso cuando ya lo sabíamos pero las altas instancias lo negaban en nombre de todos los santos laicos del firmamento político, parecía que nuestra vida no había cambiado lo más mínimo. Todo el mundo pensando en las vacaciones, las cuestas de enero, el precio de la vivienda, el próximo ascenso, el campeón de liga, el alto precio de la vivienda, el me quiere-no me quiere, la última de Scarlett Johansson, el desorbitado precio de la vivienda... Y de repente, sin comerlo ni beberlo, los precios se desploman, las obras se paralizan, comienza a subir el paro como si todo fuera una profecía de Nostradamus o un versículo de la Biblia: así está escrito, así se hará. Incluso parece sugestión psicológica. ¿No será que estamos en crisis porque lo dicen los telediarios todos los días y a todas horas? Según el testimonio de las miles de familias que casi no pueden llegar a fin de mes, no, no parece probable esa teoría.

El caso es que entre la irresponsabilidad administrativa ("Vamos a recalificar unos terrenitos para edificar, que eso da dinero"), la irresponsabilidad ciudadana ("Sí, hombre, te compras un piso, lo alquilas y la hipoteca se paga solita") y la irresponsabilidad política ("...") parece que estamos en una situación bastante chunga. Menos los ricos, claro, y menos algunos listos que están usando la crisis para hacer su agosto. Aprovechando el tirón, se ponen de moda las soluciones anti-crisis de todo tipo: menús anti-crisis, promociones anti-crisis, tratamientos anti-crisis... La penuria económica también es un target publicitario y, por supuesto, un negocio.

Se podría decir que bien, que vale, que cada uno se busca la vida como puede, pero resulta que algunos manipulan la situación para poder alegar que el perro se ha comido sus deberes. ¿Que la empresa produce unos cuantos millones de beneficios menos de los esperados? Ah, pues nada, se hace un ERE, se echa a unos cuantos empleados y listo. Bochornoso. Vomitivo. Exasperante. Y más humano que los humanos, como decían en Blade Runner. Los ejecutivos de las grandes empresas van a acabar siendo replicantes a los que algún Deckard tiene que retirar antes de que la líen más de la que la están liando.

Así que ni brotes verdes, ni predicciones agoreras, ni previsiones halagüeñas, ni 2010, ni 2011, ni nada de nada. No soy ni pretendo ser analista político ni mucho menos económico, y mis ideas probablemente son demasiado simples, pero también son claras. Y en realidad, este episodio no es más que una excusa para constatar lo mucho que me cabrea que los poderosos se aprovechen de los no poderosos, porque las manifestaciones me parecen totalmente inútiles a efectos prácticos, salvo para decir "qué buenos somos nosotros y qué malos los demás", y tampoco es cuestión de comenzar a quemar fábricas como en tiempos del ludismo. Igual es que soy demasiado radical. O igual es que me quedo corto.

Una crisis para explicar
que llegamos muy lejos.
La vergüenza llega y quizás
es hora de tirar del freno.
Crisis. Los limones.

martes, 19 de mayo de 2009

Episodio 27: Y ahora, unos minutos para la publicidad

Hola, estimados/as consumidores/as:
Una vez que nos hemos deshecho del asqueroso anuncio del vómito, siguen llegando cosas a nuestras teles a través de la publicidad que me dejan patidifuso, atónito y ojiplático.
La crisis de las narices ha influido en los anuncios que nos regalan las teles últimamente, hasta el punto de convertirse en un producto más. Pero como eso es tema de otro episodio-boletín, lo aparcaré de momento. Lo cierto es que, como consecuencia de la propia crisis, algunos hábitos de consumo han variado, como es lógico. Y los efectos para las mentes pensantes de la creatividad y el marketing han sido, cuando menos, curiosos. Dos casos particulares:
Los telediarios de todas las cadenas han señalado más de una vez el aumento en las compras diarias de las llamadas "marcas blancas", por ser más baratas y de similar calidad a los productos de marcas asentadas. Al ahorrarse, precisamente, los costes publicitarios y estar hechos para determinados establecimientos concretos, los supermercados pueden permitirse rebajar los costes, y, por consiguiente, los precios. Pues, de manera bastante curiosa, algunas marcas de productos alimenticios bien conocidos se han apresurado a des-marcarse (¡festival del humor!) de dichos productos, asegurando que "no fabricamos para otras marcas". Es decir, que la leyenda urbana de que un yogur de marca blanca es igual que un danone no va a ser cierta. O eso dicen. Y además, un canal de televisión privado pero de cobertura nacional como Telecinco ha sacado su propio anuncio "apoyando las marcas". Igual temen que las empresas que fabrican productos de marca se arruinen y dejen paso a la dictadura de lo blanco, iniciándose así un nuevo periodo en la historia del comercio en que todos los productos sean iguales sin importar su procedencia, tipo o reputación. Una alegoría de la Humanidad, vamos.
El segundo asunto tiene tanta miga como el primero, si no más. Ahora las principales marcas de margarina han pensado que sería buena idea unirse para difundir la buena nueva: ¡amas y amos de casa y caso del mundo, cocinen con margarina! La margarina, que tan rica está untada en pan y con algo más encima, resulta que también sirve para hacer recetas de las de toda la vida. Y todos debemos aficionarnos a usarla, aunque vivamos en un país que se distingue por la producción, el consumo y la exportación de un producto de calidad (probablemente) inigualable como... el aceite de oliva.
Algo falla. O no lo han pensado del todo bien, o tienen tantos excedentes que hay que darles salida como sea. El caso es que no me acaba de parecer una estrategia muy adecuada para vender más margarina. Sobre todo mientras paralelamente se siga dando la matraca con que el aceite de oliva es fuente de salud y entre los ingredientes de la margarina figure una cosita llamada "grasas parcialmente hidrogenadas" que según algunos son casi tan saludables como inyectarte petróleo directamente en las venas.
Y mientras, las mencionadas cadenas privadas parece que van a conseguir al fin su ansiado sueño de que el ente público deje de emitir publicidad. A costa de que sus gastos los sufrague el resto del universo, por supuesto, no van a perder dinerito, que el negocio es el negocio.
Vivir para ver, amig@s. Y para comprar.
Quiero ser un bote de Colón
y salir anunciado en la televisión.
Qué satisfacción,
ser un bote de Colón...
Bote de Colón. Alaska y Dinarama.

domingo, 17 de mayo de 2009

Episodio 26: El himno

Hola, ciudadan@s del mundo:
Se ha armado un revuelo bastante impresionante a raíz de lo ocurrido el pasado miércoles en la final de la Copa del Rey entre el Barça y el Athletic, cuando ambas aficiones pitaron al unísono la interpretación del himno nacional y la entrada al palco de los reyes. Mucha gente parece haberse sorprendido, ofendido y escandalizado, hasta el punto de que el asunto ha ocupado más minutos en informativos y tertulias que la tan traída y llevada crisis o la gripe A, cuyo interés parece empezar a difuminarse, para tranquilidad de los cerdos del mundo.
Más inaudito que el escándalo o que la ofensa me resulta la sorpresa que han manifestado algunos, ya que era algo más que seguro. Si hay alguien radical en términos políticos, es un hincha de fútbol. A mí me parece que más que ofensivo, la actitud de los aficionados fue de paletos. Abuchear un himno nacional o a un Jefe de Estado es de personas que no sólo son incultas y maleducadas, sino que además están orgullosas de ello. Y que además, luego se quejan cuando reciben consideraciones semejantes. Silbar a un himno que representa, para bien y para mal, a más de cuarenta millones de personas queda como algo más bien infantil al lado de otros desprecios peores y más sibilinos que se hacen amparándose en la legalidad y en la trama política que gobierna nuestro mundo. Pero ahí no voy a entrar. Al fin y al cabo un himno no deja de ser música. Y en cuanto al Rey, dudo que a él le sorprendiesen mucho los pitidos. Y, de todas maneras, le entran en el sueldo. Ya le han caricaturizado, parodiado y quemado (en foto, digo) más de una vez como para que le pille de susto el tema.
Y luego está lo de las teles. Eso me parece más preocupante. En un momento en el que a uno le gustaría pensar que la democracia es ya algo asentado en nuestra sociedad, el tratamiento del infausto momento de la pitada ha sido sonrojante por parte de unos y de otros. La 1 de TVE, pagada con nuestros impuestos, se cagó ante la pitada y emitió el himno en el descanso adulterando debidamente el sonido y las imágenes, dejando los pitos en ultimísimo lugar y sacando a un aficionado del Athletic con la mano en el pecho como si estuviera a punto de echarse a llorar de emoción. Muy, muy facha para un gobierno socialista y abiertamente republicano (aunque ya sabemos que los fachas de ahora son más republicanos que los propios republicanos, por aquello del 23-F, pero bueno). En TV3, la autonómica catalana, más de lo mismo: el himno español, más que oírse se intuía, al contrario que los silbidos de los orgullosos muchachos que promocionan el Catalonia is not Spain. Vamos, que como ciudadano votante y contribuyente exijo desde aquí que a partir de ahora la manipulación de la información por parte de los medios se haga de forma más disimulada, hombre ya.
Me da un poco de lástima que, después de treinta años de democracia, España siga siendo un país tan acomplejado en lo que se refiere a sus símbolos y sentimientos de identificación, algo que no se ve en otros países europeos, y mucho menos en otros países no europeos como los Estados Unidos, que gobiernan el cotarro en parte por su conciencia unitaria. Al fin y al cabo, yo estoy contento de ser español como lo estaría de ser checo si hubiese nacido en Praga o Brno. Por ninguna razón especial, sólo porque sí. Estos asuntos no aluden al raciocinio, sino a la víscera pura y blanda (cuanto más dura, peor). Por eso, debatir sobre cómo se tiene que sentir cada uno, si español, vasco, catalán, las tres cosas o ninguna, es una discusión futil. No esperen convencer a sus interlocutores, porque eso no se piensa, se lleva. Lo que sí se puede y se debe exigir es respeto. Cada uno, que se identifique con lo que quiera, pero que deje en paz a los demás.
A mí, sí, a mí, leéis bien, me gustaba la letra que se propuso hace un tiempo para que fuese la del himno español. Me parecía la letra perfecta para un país en el siglo XXI. Nada de ínfulas de superioridad, ni aplastar a los enemigos, ni derramamientos de sangre en nombre de la patria... Todo valores y puro raciocinio, como corresponde a una época en la que parecemos avergonzarnos de tener instintos. Sí, era yo el tipo al que le gustaba esa letra. El único, probablemente. Lo que no me gustaba era la idea. Ponerle letra a un himno sólo para que los futboleros la puedan cantar en los estadios es una banalización del símbolo de una nación. Además, emociona más el naino naino nonainonainonaino cuando lo entonan con fervor los incondicionales de la selección. Afortunadamente, se dieron cuenta los sabios encargados de la brillante ocurrencia.
España, amig@s, no necesita una letra para su himno. Necesita empezar a quererse.


¡Viva España!
Cantemos todos juntos
con distinta voz
y un solo corazón

Ama a la Patria
pues sabe abrazar,
bajo su cielo azul,
pueblos en libertad

¡Viva España!
desde los verdes valles
al inmenso mar,
un himno de hermandad

Gloria a los hijos
que a la Historia dan
justicia y grandeza
democracia y paz

Esta es la letra del himno que no fue, escrita por Paulino Cubero.

martes, 12 de mayo de 2009

Episodio 25: Empieza por mi y acaba por da, ¿qué es?

Hola:
Llevo unos días de cabreo y frustración continuos. Me cabrea estar continuamente frustrado y me frustra estar continuamente cabreado. Y encima se ha muerto Antonio Vega. Hay que joderse.

sábado, 2 de mayo de 2009

Episodio 24: Cines gore

Hola, querid@s e incaut@s espectadores:
Hace unos días fui al cine a ver La sombra del poder (State of play), con Russell Crowe y Ben Affleck entre otros. Un avezado periodista investiga un asesinato relacionado con un político amigo suyo con cuya esposa tuvo un rollete en su juventud. Tiene buenos actores, intriga y un final insospechado, aunque algunas partes suenan a vistas en otras películas similares. ¿Os ha gustado el resumen? ¿Iríais a verla? Bien sea vuestra respuesta sí o no, al menos no creo haberos fastidiado su disfrute si algún día la veis.
Esta introducción viene a cuento porque, justo antes de verla, a mí me reventaron en el cine dos películas, dos. Y, a diferencia de los encargados de los dos maravillosos trailers que me endiñaron, yo os aviso que si pensáis verlas, tened mucho cuidadito con lo que vais a leer a continuación.
La primera se llama Nunca es tarde para enamorarse, Last chance Harvey en el original. Es de Dustin Hoffman y Emma Thompson, lo cual ya sería susceptible de rascarse el bolsillo. Hasta que uno ve el trailer. Allá va la primera sangría: un estadounidense va a Londres a la boda de su hija. En el aeropuerto le dicen que lleva demasiado equipaje y no puede embarcar, así que se va con lo puesto. En cuanto llega, la primera llamada a su móvil es de su jefe, que sí, que le despide. Por fin, consigue ver a su hija, que le suelta que prefiere que sea su padrastro el que la entregue en matrimonio. Cabreado, se va a un bar y conoce a una mujer. Tras unas reticencias, la invita a una copa y a cenar. Se hacen tilín. Se van a pasear y, hablando de esto y de lo otro, ella le convence de que vaya a la boda, y él le pide que la acompañe. Tras más reticencias, van a comprarse un modelito y acuden al evento. Allí, él se reconcilia con su hija, lágrimas mediante. Al final, él le pide a ella que vuelvan a verse mañana... ¿Y qué sucederá? Pues eso es lo único que no cuenta el trailer. Así que a lo mejor, si no tengo otra cosa que hacer, miro la hora a la que la ponen y me paso a ver los últimos quince minutos, que es aproximadamente lo que no sale en el trailer.
Segunda sangría, y esta aún más dolorosa para mí, porque tenía ganas de verla: Enemigos públicos (Public enemies), la vida del gangster John Dillinger protagonizada por Johnny Depp, Christian Bale y Marion Cotillard. Un atracador de bancos se hace famoso entre la población, que le toma por una especie de Robin Hood o un moderno antiglobalización. Un meticuloso agente de policía juega con él al gato y al ratón mientras el gangster sigue cometiendo sus tropelías, hasta que le pilla y le enchirona. Le condenan a muerte por matar policías, pero claro, él es muy listo y se escapa. Conoce a una chica muy mona a la que le suelta sin reparos que se dedica a apropiarse de lo ajeno y ella, como le va la marcha, decide huir con él. ¿Le atrapará la policía? ¿Desaparecerá convirtiéndose en una leyenda? Otra vez el último cuarto de hora de la peli es lo que nos falta por dilucidar. Y eso contando con que hayan cambiado el final real, porque recordemos que Dillinger existió, y podríamos tirar de wikipedia y ahorrarnos incluso el desenlace...
Trailers demasiado largos y demasiado concisos que nos destripan (de ahí el título del episodio de hoy, damas y caballeros) películas que aún no se han estrenado. Tal vez esperan que en el tiempo que queda hasta que lleguen, se nos haya olvidado que nos contaron el argumento al completo. O que , con la crisis y el precio al que se están poniendo las entradas, no va a ir nadie a verlas y da igual que se sepan todos los detalles. Sea como fuere, resulta absurdo, ya que existen los llamados teasers, mucho más cortos y que insinuan más de lo que enseñan, como las películas eróticas...
Aprovechando mi poder e influencia, desde aquí conmino a los cines a que dejen de tomar al público por tonto pensando que si no se lo enseñan todo no van a acudir a la sala, porque les va a costar la furia de la clientela y su consiguiente pérdida de interés.
He dicho.

Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me cause it hurts...

Don't speak. No doubt.