viernes, 3 de septiembre de 2010

Episodio 74: Fracaaaaaaaaaaaso absoluuuuuuuuutooooooooooo!

Hola, agentes:
Absoluto, absoluto, tampoco. Pero vamos, aquí os traigo otro de mis relatitos que no han triunfado en un concurso literario. En este caso, el que organizó la semana pasada Orbyt, diario digital de El Mundo, con motivo del estreno de la película Salt. La de Angelina, esa misma. Pedían un relato de espías de un par de páginas a cambio de un viaje a Rusia de una semanita. Y no, no gané, pero aquí os lo dejo para deleite y sorpresa de vosotros, queridísimos lectores.

Yo sabía que siendo viernes 13 no podían darme una misión fácil. Ninguna lo es, pero esta resultaba especialmente desagradable.
-No hay ninguna imagen de ella. Sólo sabemos, por fuentes anónimas, que es rusa, utiliza el nombre de Lyna Veselt, aunque lógicamente no puede ser su nombre real, y está preparando algo gordo, no sabemos, qué, en suelo estadounidense. Pero conocemos a alguien que la ha visto en persona.
Vaya, menudo error de principiante en una agente doble.
-Está escondido en un hotel de San Petersburgo. Deberá reunirse con él, lograr toda la información posible para hallar a Veslet, y capturarla antes de que mate a alguien. O algo peor.
-¿Por qué yo? ¿Por qué no mandan un grupo a eliminarla?
-No podemos hacer ruido. Si se enteran de que hemos ido a Rusia a eliminar a una espía podríamos volver a los tiempos de la guerra fría. Y eso no nos interesa. A usted se le dan bien las misiones silenciosas. Además, agente Salt, usted es mujer, y las mujeres se entienden bien entre sí…
Eso es lo que mis jefes entienden por sentido del humor. Ja.Ja.Ja.
Su objetivo es traérnosla, viva o muerta, lo antes posible, así como poner a salvo al confidente. Aquí tiene su billete. ¿Alguna pregunta más?
-No, sólo un minuto para pasar por la armería y el laboratorio.
Y en un minuto estuve lista.

Un viaje tan largo en clase turista no es especialmente cómodo, pero me prometí que el viaje de vuelta lo haría en primera.
San Petersburgo es una bonita ciudad, pero en las noches de enero hace un frío de muerte. Menos mal que iba bien protegida con mi chapka y un abrigo de zorro que me cubría hasta los pies, enfundados en unas buenas botas de piel a juego con mis guantes. Apenas se dejaba ver un centímetro de piel, y así me sentía segura.
Tal como me temía, le estaban vigilando. Un tipo poco discreto en un Mercedes. A lo mejor era de los nuestros, pero no podía arriesgarme. Un policía también merodeaba por allí, pero eso no me importaba demasiado. Crucé la calle corriendo y me metí en el coche.
-Hola, cariño.
Ningún hombre se resiste a que le llamen cariño. Sobre todo si después te pegas a él y le das un dulce beso en los labios. Y más aún si mientras tanto le hundes un bisturí de diez centímetros entre las costillas. Ni siquiera pudo parpadear. Tranquilamente, salí del Mercedes y caminé hasta el hotel. El personal era realmente atento, y más cuando les deslizaba un hermoso billete de cien dólares bajo la mano.

A la hora prevista llamé a la puerta de la habitación 517. Oí jaleo. El confidente parecía estar acompañado y por un instante temí que fuese un inconveniente. No quería llegar tarde a la cita que había concertado desde el aeropuerto con una señorita de melodiosa voz llamada Irina. Abrió él mismo. Insensato. Se quedó literalmente helado al verme. Y eso que dentro de la habitación la temperatura parecía muy elevada. En cuanto apoyé el silenciador de mi pistola contra su pecho, empezó a gimotear. Cerré la puerta y salió su “acompañante”. Una figura escultural, ya lo creo. Nuestro amigo tenía buen gusto para elegir prostitutas. Tuve que reaccionar deprisa o habría empezado a chillar como un conejo. Le disparé en la cara. No creo que puedan reconocerla. Ya tenía un hermoso cadáver ruso. Sin querer, había salvado la vida a la pobre Irina.

El confidente se arrodilló y empezó a suplicar de forma bastante impropia para un agente. Me dio un poco de vergüenza, la verdad. Decidí acabar con su sufrimiento rápidamente. Después, un par de inyecciones para falsear la hora de la muerte cuando llegase el forense, y listo. De las manchas de sangre en el abrigo se encargó la chimenea. Recogí el portafolios, repleto de documentos, de la caja fuerte y salí del hotel sonriendo al ascensorista, que me desnudaba con los ojos. Créeme, cielo, no te convengo.

Me dio pena tener que matar a Lyna Veselt, pero no cabe duda de que había fallado dejándose ver. Mientras me sentaba en el avión que ahora mismo me lleva en primera clase rumbo a París, me pregunté por primera vez qué harán mis jefes si se enteran de que me mandaron a buscarme a mí misma. Pronto empezarán a ponerse nerviosos al ver que no aparezco. Ya pensaré en ello.
-Bonjour, mademoiselle, ¿una copa de champán?


miércoles, 25 de agosto de 2010

Episodio 74: RSEMBDTQEEFDS

Hola, emvipís:
Una de las reglas de oro de la prensa escrita es que los titulares deben ser breves, concisos y despertar el interés de los lectores para que sigan leyendo. Siguiendo dicha regla, el título del episodio de hoy es más que breve, y pretende que vosotros, amados lectores, os preguntéis qué significa ese montón de letras aparentemente anárquico. Como otra regla de oro de la prensa escrita es informar al lector con prontitud del tema del artículo, no os haré esperar más: Reflexiones Sobre El MundoBasket De Turquía Que Empieza Este Fin De Semana. Sí, la cosa va de baloncesto. Este fin de semana he estado en la Global Community Cup, es decir, el torneo amistoso que han jugado España, Lituania y Estados Unidos en Madrid, y aquí va lo poco o mucho que he discurrido:

  • España aspira a todo. Como en alguna ocasión anterior, el comienzo fue renqueante, con problemas para dominar incluso a Costa de Marfil, pero en los momentos importantes, los jugadores dan la talla. Eso sí, cuidado con las primeras partes, porque contra Eslovenia o USA se pasó demasiado mal, y si en el Mundial se nos van en el marcador, puede que no haya tiempo para remontadas.

  • Algunos jugadores, como Marc, Mumbrú, Felipe e incluso Llull, están muy enchufados. Otros, como Garbajosa o Claver, despiertan dudas. Espero no tener que acordarme de Carlos Suárez. La llegada al equipo de Raúl López es lógica, porque ya conoce al entrenador y a los jugadores, pero le resta significado a una concentración con quince jugadores.

  • El equipo estadounidense no es ni el mejor posible ni probablemente el segundo mejor, pero cuidado con ellos. Puede que me haya dejado impresionar al verlos tan de cerca, pero estos muchachos tienen muchos músculos, y saben usarlos. Otra cosa es el funcionamiento del equipo, que ha permitido que Lituania les diese un pequeño baño en la primera parte de su partido o que España acabase remontándoles catorce puntos. Si no se descuidan, nos tocará enfrentarnos a ellos.

  • Las últimas bajas, Calderón y Nené Hilario, rebajan un poco más el caché del campeonato, pero mantengo la esperanza de que la ausencia de estrellonas haga los partidos más abiertos e interesantes.

  • Mantendremos la expectación hasta última hora por si la FIBA toma alguna decisión sobre la vergonzosa pelea del partido Grecia-Serbia. Siempre la lían los mismos. Ahí lo dejo.
Y aunque no tenga que ver con el Mundobasket, me voy a quedar a gusto. La organización del torneo me ha parecido HO-RRI-BLE. Nada que objetar por lo que se refiere al partido del viernes en el Palacio, pero el sábado la cosa empezó a cambiar.

  • Para empezar, la Caja Mágica está lejos. ¿De dónde? Lejos, simplemente lejos. Intentar volver al centro el domingo tras el España-USA fue cosa de risa.

  • No es que lleve toda la vida yendo a ver baloncesto en directo, la verdad, pero jamás había pasado calor en un pabellón. El sábado y el domingo ocurrió. Vale, es agosto, pero el viernes en Goya también lo era.

  • El domingo, antes del partido no quedaba agua. Y tres personas atendiendo a unas cuantas docenas en una barra justo antes de que empiece un partido (y en el intermedio), no sé por qué, pero se me antojan pocas. Lo de los precios no merece la pena comentarlo. Dos leuretes la botella de 33cl. de agua y tres la cocacola...

  • Nunca se sabrá la verdad, pero sospecho que el domingo no me sentaron donde me correspondía, y no fui el único que se quejó al respecto. Es posible que algo más abajo del asiento donde me colocaron hubiese demasiado VIP como para juntarlo con la chusma. En cualquier caso, empezado el segundo cuarto, aún había gente que no sabía dónde se sentaba, y los encargados de la organización eran muy buenos. Pasándose el marrón unos a otros, vamos.
Y, de momento, poco más. Sólo deseo que la cobertura televisiva sea buena y suficiente. Y no os preocupéis, que ya me leeréis quejarme.
¡A disfrutar!

martes, 17 de agosto de 2010

Episodio 72: HAL 9000

Hola, tripulantes:
En uno de los gloriosos episodios de Halloween de Los Simpson (el de la 8ª temporada, concretamente), los extraterrestres Kang y Kodos suplantaban a los candidatos de las elecciones estadounidenses con el hermoso fin de hacerse con el control del mundo y esclavizar a la humanidad. El bueno de Homer descubría el pastel, pero los alienígenas, lejos de arredrarse, enunciaban una horrible verdad: alguien tiene que ganar las elecciones, sean quienes sean los candidatos. Y como el sistema está diseñado para ser bipartidista, votar al tercer partido es tirar el voto, así que, claro está, uno de los dos debía salir elegido. La humanidad cayó bajo el yugo invasor, aunque Homer votó por el perdedor...

Bien, parece que, una vez más, la realidad imita a la ficción. Al menos por estos barrios. Nuestros queridos dirigentes se han vuelto tan autoconscientes que están más encantados de conocerse que nunca, y saben que pueden hacer lo que quieran, porque nadie en su sano juicio va a hacer nada para evitarlo. El Gobierno hace y deshace a su antojo amparado en una democracia soberana que lo ha elegido en las urnas, y a la oposición más le vale estar calladita, porque en próximos años puede encontrarse en la misma tesitura. La idea de cambiar el sistema electoral suena a chiste, por lo que no hay una tercera fuerza que pueda poner orden o al menos un mínimo de equilibrio entre el poder y el ansia de poder. Como en la odisea de Clarke y Kubrick, el ordenador se ha apoderado de la nave prescindiendo de los humanos que lo crearon. No voy a negar que la situación es mejor aquí que en otros lugares en los que el ordenador directamente aniquila a aquellos que intentan reprogramarlo, pero si aspiramos al bienestar, no deberíamos tener que conformarnos.

La Constitución de Estados Unidos, escrita en 1787 por políticos como Franklin o Madison, dice en su preámbulo:

"NOSOTROS, EL PUEBLO de los Estados Unidos, a fin de formar una Unión más perfecta, establecer Justicia, afirmar la tranquilidad interior, proveer la Defensa común, promover el bienestar general y asegurar para nosotros mismos y para nuestros descendientes los beneficios de la Libertad, estatuimos y sancionamos esta Constitución para los Estados Unidos de América."

Eran otros tiempos. Hoy en día, esta redacción sería imposible. Los políticos actuales ya no son El Pueblo, son "los políticos". Y de lo de formar una Unión más perfecta, ni hablamos. Hay quien dice que cada país tiene los dirigentes que se merece. A mí me gustaría pensar que no.
This is Ground Control to Major Tom,
You've really made the grade
And the papers want to know whose shirts you wear
Now it's time to leave the capsule if you dare.
David Bowie. Space Oddity.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Episodio 71: Aceptamos pulpo

Hola, caracola:

Así es, aceptamos pulpo como animal de compañía, o como lo que sea, mientras nos ayude a ganar al fútbol, al Scatergories o el concurso de cazar mariposas del pueblo. Y si hace falta, le hacemos amigo predilecto, como ha hecho Don Carlos Montes, alcalde de la localidad orensana de O Carballiño con Paul, nuestro nuevo héroe nacional. Y porque no le dejaron traérselo, que ya se veía el pobre asomado al balcón del Ayuntamiento dando el pregón de las fiestas. Afortunadamente, Paul pasará el resto de sus días feliz en su casa, y nosotros lo disfrutaremos en forma de camisetas y llaveritos. Porque, sí, el negocio es el negocio...
¡Qué revuelo por un pulpo, amigos! Quién nos iba a decir a nosotros que íbamos a seguir en directo por televisión la decisión de un cefalópodo como si fuera un dogma de fe. Y ahí estábamos, mirando cómo Paul nos comía el mejillón.... quiero decir, cómo se comía el mejillón adornado con la banderita de España en su acuario de Oberhausen (Alemania), entre eufóricos y anonadados. Y seguro que no falta quien piense que si al fin ganamos un Mundial, fue por Paul, y, bueno, sí, los jugadores algo tendrían que ver, pero vamos...
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. He visto gente reír hasta no poder más del dolor, llorar desconsoladamente, saltar a alturas insondables, cantar de una forma que espantaría a un cuervo, quedarse completamente impasible o mostrar un semblante sólo comparable al que se pone cuando uno recibe una carta de Hacienda. Y todo ello por ganar. Todo ese terremoto de sensaciones sólo puede tener lugar antes, durante y después de una victoria. Y todo reflejo del miedo, de la ilusión, de la fe, de los nervios, de ese instinto primario que nos corre por las venas cuando algo que sentimos nuestro está en riesgo, aunque sea algo irracional, absurdo, irrisorio incluso. Pero hay que ganar. Y si para ello tenemos que creer en un pulpo, en un pulpo creeremos.
Amén.
I'd like to be under the sea
In an octopus' garden in the shade.
He'd let us in, knows where we've been
In his octopus' garden in the shade.

The beatles. Octopus' garden.

miércoles, 21 de julio de 2010

Episodio 70: Festival del humor

Hola, amantes del humor inteligente:

Desde que descubrí, allá por el mes de noviembre, el programa La parroquia del Monaguillo, en Onda Cero, gracias a un amigo, me enganché y me convertí en parroquiano impenitente, valga la paradoja. El universo particular de Sergio Fernández y Arturo González-Campos, poblado de señores que van croqueta, gente que se hace risa encima y lo más florido y selecto de la historia de la música española es un seguro de buen humor a la hora de irse a la cama. Pues bien, hace ya unos meses, el Mona y el Caraantigua propusieron a sus oyentes que escribiesen un monólogo corto, y, o no les han hecho mucha gracia las propuestas, o se les ha ido la cabeza, porque no han vuelto a mencionar el asunto. Esta semana, el programa se va de vacaciones hasta septiembre, así que, para que no se desaproveche, os dejo aquí mi participación en el concurso fantasma, con un breve añadido que, como suele suceder, se me ocurrió después, y que mejora el resultado:

Hola, me llamo Faustino y he vuelto a hacerlo. He vuelto a ir solo al cine. Si esto fuera Alcohólicos Anónimos, ahora vosotros diríais eso de “Hola, Faustino, te queremos”, pero, coño, si me quisierais, habríais venido conmigo… El caso es que intenté convencer a varias personas para que me acompañaran, pero ya se sabe, me vinieron con las típicas excusas: que si me viene mal, que si ya he quedado, que si prefiero meter la cabeza en la batidora…
Bueno, no es la primera vez que lo hago, y tampoco está tan mal. Lo único es que la gente te mira raro. Por ejemplo, en la cola para comprar la entrada: todos en parejitas o grupitos y tú ahí solo, que pareces Gallardón en el cumpleaños de Esperanza Aguirre… Como la experiencia enseña, decidí usar un truco para pasar desapercibido: pegarme al grupo más numeroso que había en la cola. Y ahí estaba yo, como un abuelete entre un grupo de adolescentes que me miraban como a una espinilla: “uyuyuy, esto hace un rato no estaba aquí…”. Luego, al pedir la entrada, me dirigí a la taquillera muy seguro, como si fuera lo más normal, aunque al decirle “tengo abono”, creo que ella estaba pensando “vale, y yo vida social…”.
Lo peor fue al pasar a la sala, con mi bebida y palomitas para uno, que mucho singles por aquí y por allí, pero a ver cuándo hacen el menú para uno, que comerte tú solo lo de dos para que te salga más barato te deja una pesadez de estómago… el caso es que el acomodador, un vejete que yo creo que no sabe que hace años que ya no trabaja allí, me miró como con lástima, y casi se acomoda conmigo en el asiento de al lado. Al principio no me importó, pero cuando me tocó una pierna, le di las gracias y un euro. Le habría dado más, pero no era tan atractivo…
De todas formas, hay que reconocer que ir solo al cine también tiene sus ventajas. Echas unas risas colocando el abrigo en el asiento de al lado y diciendo al que viene: “lo siento, está ocupado”, ¡y es mentira! Bueno, yo ayer, en cuanto se apagó la luz… no pensé que me atrevería, pero al final lo hice… ¡me cambié de butaca! En fin, que, como todo, es cuestión de acostumbrarse, como a las señoras que se te cuelan en el super, o a los intermedios de Telecinco… Ah, ¿la película? Bueno, era española… al menos había tetas...
Qué, ¿a que es gracioso? ¿Hola? ?Hay alguien?
Welcome to the House of Fun
Now I've come of age
Welcome to the House of Fun
Welcome to the lion's den
Temptation's on his way
Welcome to the House of...

Madness. House of fun.

martes, 13 de julio de 2010

Episodio 69 (qué número tan bonito): ¡Gran exclusiva!

Hola, forofos:
Debido a los recientes acontecimientos socio-económicos, de sobra conocidos por todos, que han tenido lugar en el país, asistimos a un momento histórico. Según una información de fuentes muy fiables, situadas de incógnito en un zoológico alemán, y que ha llegado a nuestra redacción, como siempre abarrotada de trabajadores, ayer tuvo lugar una reunión en el Palacio de la Moncloa con dos objetivos básicos. El primero, el oficial, que toda España pudiera ver a Zapatero dando saltitos. Pero también, en dicha reunión se hicieron las oportunas gestiones para un cambio de gobierno en España, que se hará efectivo de forma inmediata. Tras un ímprobo esfuerzo, hemos tenido acceso a la composición de dicho gobierno, de la que pasamos a informar a nuestra millonaria audiencia:
  • Presidente del Gobierno: Andrés Iniesta. Elegido por unanimidad, una vez probada su espectacular gestión en todos los campos.
  • Vicepresidente: Xavi Hernández. Totalmente cualificado para ejercer labores de líder en cuanto sea necesario.
  • Ministro del Interior: Fernando Llorente. Conocido porque nadie se mueve como él en el Interior. Del área.
  • Ministro de Asuntos exteriores: Fernando Torres. Masivamente aclamado por donde quiera que pasa, tenderá puentes de amistad, incluso amor, entre nuestro país y cualquier otro que se le ponga por delante.
  • Ministro de Defensa: Gerard Piqué. Un hombre experimentado en el campo de batalla, que ha dado su sangre por la patria, como se vio en la legendaria batalla contra Suiza.
  • Ministro de Economía: David Villa. Cinco goles para asegurar cuatro victorias. Austeridad y eficacia, lo que el país necesita.
  • Ministro de Sanidad: Íker Casillas. Su capacidad de prevenir el infarto en los ciudadanos, así como aconsejar a la juventud sobre la práctica habitual de costumbres sanas, le han hecho merecedor del cargo.
  • Ministro de Trabajo: Sergio Busquets. A falta de cotejar estadísticas, se rumorea que él solo ha currado más que todos sus homólogos anteriores.
  • Ministro de Transportes: Xabi Alonso. Se acabaron la circulación congestionada y la presión a las vías de comunicación nacionales.
  • Ministro de Agricultura, Caza y Pesca: Carles Puyol. Experto en siega de césped de raíz, caza de especies invasoras y pesca de altura.
  • Ministro de Educación y Cultura: Cesc Fábregas. ¿Alguien le ha oído quejarse? Y además, habla inglés...
  • Ministra de Igualdad: Sara Carbonero. Su compenetración (ejem) con algunos miembros del nuevo Consejo de Ministros la convierten en candidata ideal. Además, no queremos que se enfade Bibiana Aído...
  • Ministro de Fomento: Sergio Ramos. Siempre fomentando el buen rollo y la fiesta en el seno del Consejo de Ministros.
  • Ministro portavoz del Gobierno: Pepe Reina. Esto no es una sorpresa, ya ejercía el cargo de manera oficiosa.

La jefatura del Estado la asumirá Vicente del Bosque. Aún no se ha confirmado si reinará con el sobrenombre de Vicente I el Bueno, pero sabemos que es el hombre adecuado para refrendar las decisiones de los nuevos miembros (y miembra) del gabinete.

Otros cambios serán el nuevo himno nacional, que, bajo el título "Yo soy español, español, español", podrá ser cantado en los eventos importantes, porque sí tiene letra. Sin embargo, la capital seguirá siendo Madrid, tras descartarse su traslado a Fuentealbilla o Terrassa.

Seguiremos informando...


jueves, 1 de julio de 2010

Episodio 68: ¿Se lo merecen?

Un cordial saludo a mi legión de fans de todo el mundo:
Desde que el mundo empresarial entró a saco (o a saca, más bien) en el fútbol, mi interés se desvaneció. Sin embargo, no puedo resistirme al Mundial. Por eso, el otro día, pensando en algo medianamente interesante para twitear, me di cuenta de cómo este torneo ha servido para mitigar el malrollismo contra políticos y medios de comunicación de todos los plumajes, y me asaltó una duda. Por eso, hoy, mis leales lectores, os quiero hacer una pregunta: ¿se merecen los personajes, ejem, mediáticos, la pasta que ganan por alejarnos del mundanal ruido y entretenernos un rato?

La respuesta racional sería no, está claro. A ver por qué un actor de Hollywood, un futbolista o la última estrella post-adolescente del pop tienen que estar forrados mientras que el médico que nos opera, el tendero de la esquina que nos vende la comida y el fontanero que nos arregla el grifo tienen sueldos normales. Es más, ¿todo ese dinero no podría ir a gente que de verdad lo necesita, a solucionar los problemas del mundo, a paliar el hambre, a curar la enfermedad? Suena indecente que, en este mundo que estamos destruyendo poco a poco, toda esa gente gane una millonada por no hacer nada.
Pero sí, toda esa gente gana una millonada por no hacer nada... ¿o hacen más de lo que parece? No voy a referirme aquí al dinero que generan a cambio de lo que cobran, ya sea en venta de entradas, de camisetas, de mechandising de todo tipo o de sus propias líneas de perfumería y ropa, sino de algo mucho menos concreto y mucho más importante: la felicidad. Al principio, la noticia del sueldazo del último fichaje, el cachitas de turno o el presentador de moda nos escandaliza, pero como estamos tan saturados de noticias epatantes, acabamos fijándonos más en el brillo que desprenden sus dientes de oro que en lo efímero de sus obras.
Hay mucha gente que abomina el deporte profesional, no ve la tele (incluso he oído, aunque creo que es una leyenda urbana, que hay personas, seres humanos como tú y como yo, que no tienen tele) y dedica su tiempo de ocio a pasear por el campo, escuchar a Vivaldi y leer a los clásicos. Desde su punto de vista, que cualquier figurín televisivo gane más que el presidente del gobierno tiene que ser una blasfemia. Pero, probablemente por desgracia, esas personas no son mayoría, y que a uno le quiten las penas un rato, es posible que no tenga precio. Si no tienes trabajo o tienes un jefe idiota, si no puedes con tus hijos o no puedes tener hijos, si te estalla la cabeza o te pesa el culo, vas a necesitar una vía de escape. Y eso, como todo, se paga.
Y, de todas formas, estar forrado y que el mundo sea una mierda, dicho suavemente, no son cosas incompatibles. Por un lado, el dinero que gana un grupo de rock por hacer una gira mundial y el dinero dedicado a la investigación sobre el SIDA, no salen del mismo sitio. Uno sale directamente de nuestro bolsillo, y otro, de nuestros impuestos, sin pasar por nuestro bolsillo. Dicho de otra forma, ni yo financio la creación de casas de acogida para refugiados ni el gobierno le paga los caprichos del camerino a Lady Gaga. Por lo tanto, no deberíamos tener que elegir entre una superproducción y una escuela en África.
Y a partir de esta última idea, mis amados acólitos, os hago otra pregunta: ¿es posible que nuestros queridísimos políticos (ya tardaban en salir a la palestra) estén utilizando el showbiz como opio del pueblo, para atontar a sus votantes y no votantes y así no tener que hacer los deberes? No olvidemos que los líderes del mundo son los miembros del G20, no los de U2. Y tampoco olvidemos que hay celebridades que siguen siendo denostadas a pesar de entregar jugosos fajos de billetes a labores humanitarias: sólo lo hacen para librarse de Hacienda, para lavar su imagen, para limpiar su conciencia, porque para ellos no son más que migajas... sí, pero lo hacen. Incluso los que con una mano invierten su fortuna en drogas y alcohol, mansiones desperdigadas por el mundo, coches de lujo y con la otra aporrean fotógrafos y meten mano a dudosas compañías, suelen tener un ratito para hacerse la foto con el presidente de tal fundación, organización o gobierno y un cheque más grande que mi habitación.
Me estoy alargando (otra vez). Tras toda esta palabrería, y a pesar de que he intentado ser magnánimo, probablemente la respuesta siga siendo no. Al que pagó veinte millones de dólares a Jim Carrey por la segunda parte de Ace Ventura deberían cortarle... el sueldo, y Cristiano Ronaldo no vale 90 millones. Pero al menos nos ha quedado claro que también son personas, y que si a mí, que tengo un índice de popularidad que podríamos definir como ridículo, me agobia a veces que me paren por la calle, ser famoso de verdad a veces debe de ser un coñazo. Y eso también se paga y se cobra.
¡Nos vemos en los Oscars... o en los bares!
She's so Lucky
She's a star
But she cry cry cries in her lonely heart
Thinking, if there's nothing missing in my life
Then why do these tears come at night?
Britney Spears. Lucky.